La guerra de los últimos: cuando sobrevivir ya no es suficiente
La guerra de los últimos, dirigida por Ridley Scott y protagonizada por Jacob Elordi, Margaret Qualley y Josh Brolin, nos presenta un mundo en el que una pandemia ha cambiado por completo la vida como la conocemos. Hig, un piloto que ha conseguido sobrevivir junto a su perro y un antiguo militar, se mantiene alejado de todo hasta que una señal de radio le hace pensar que quizá todavía exista algo más allá de su pequeño refugio.
Aunque la película tiene todos los elementos de una historia de supervivencia —un mundo destruido, peligros constantes y pocos personajes en los que confiar—, también intenta contar algo más. La soledad tiene un papel muy importante y hace que Hig no solo esté luchando por mantenerse con vida, sino por encontrar una razón para hacerlo.
Jacob Elordi funciona bien en el papel principal. Su personaje pasa buena parte de la historia enfrentándose a un mundo en el que ya no puede vivir como antes, y eso permite que su interpretación sea más contenida. Margaret Qualley, por su parte, aporta una energía diferente cuando aparece en la historia y ayuda a darle un lado más emocional. Josh Brolin también destaca por la personalidad de su personaje, mucho más duro y desconfiado.
Uno de los aspectos que más disfruté fue la ambientación. Los escenarios abandonados y los paisajes prácticamente vacíos hacen que realmente se sienta que queda muy poco de la sociedad que existía antes. Ridley Scott aprovecha estos espacios para crear momentos de tensión sin necesitar que todo el tiempo esté ocurriendo algo.
La película, sin embargo, tiene algunos momentos en los que el ritmo se siente irregular. Hay partes que avanzan lentamente y otras en las que la historia cambia de dirección bastante rápido. Tampoco es una propuesta completamente nueva dentro del género, por lo que algunas situaciones pueden resultar familiares para quienes disfrutan de este tipo de historias.
Aun así, en general me pareció bastante entretenida. Tiene acción, momentos de tensión y una historia que consigue mantener el interés. Además, personalmente me esperaba otro final, y eso fue algo que disfruté porque no terminó exactamente como imaginaba después de seguir todo el recorrido de los personajes.
También hay que mencionar que la violencia tiene bastante presencia. Algunas escenas pueden resultar fuertes, por lo que considero que es una película más adecuada para un público adulto y no tanto para verla como una aventura de ciencia ficción familiar.
En conjunto, La guerra de los últimos no busca reinventar las historias posapocalípticas, pero sí consigue ofrecer una experiencia entretenida y visualmente atractiva. Entre la acción, los personajes y esa sensación constante de estar en un mundo que prácticamente dejó de existir, la película encuentra una buena manera de hablar sobre algo más sencillo: qué hacemos cuando sobrevivir ya no es suficiente y necesitamos encontrar algo por lo que valga la pena seguir.
Calificación: 4/5 ⭐
